Por José Manuel Bueno Calle Exjugador del CD Coria y secretario de la Asociación de Veteranos Caurienses de Fútbol.
Ondeaban las enseñas azules celestes y blancas aquella calurosa tarde del domingo, 24 de mayo de 1987, sobre el vetusto Campo de La Isla.
El fortín del fútbol cauriense desde hacía ya más de treinta años, que presentaba un lleno histórico de esos que narran las crónicas de antaño de hasta la bandera, como testigos del desenlace del primer encuentro de la eliminatoria de la Promoción de Ascenso a Tercera División del Fútbol Nacional entre los equipos del CD Coria y del CP Guareña.
La Isla se había vestido de gala y mostraba un terreno de juego en perfectas condiciones para la práctica del fútbol.
Un CD Coria que alineaba su equipo de gala formado por: Manolo (1) en la portería; Juanmi (2), Infante (5) y Carlos (4) en defensa; José Pedro (8), Javi (6), Bueno (9) y Rico (10) en mediocampo; con Cheli (3), Luis (7) y Rivas (11) en ataque; y como suplentes de lujo: Chema (12), Melo (13), Bermejo (14) Montero (15) y Mario (16)
Con Antonio Gómez, como entrenador, y como utillero el siempre recordado por los jugadores, el Sr. Don José Lisero.
Y, tras el preceptivo saludo de agradecimiento de los jugadores visitantes y locales desde la medular del terreno de juego hacia la nutrida afición cauriense que se había dado cita en buen número aquella tarde.
Una vez sorteados ambos campos, posicionado el CD Coria en el Fondo Este como de costumbre y en el Oeste el CP Guareña, con la táctica y la lección bien aprendida por los hombres de Antonio Gómez, un estratega que no dejaba nada a la improvisación, de ahí el baile de ciertos dorsales, el colegiado del partido daba comienzo a la primera parte del choque.
Un encuentro, en el que ya desde el pitido inicial los jugadores del equipo de las Vegas del Alagón se mostraron muy agresivos presionando en todo el campo, luchando cada balón y buscando sin desfallecimiento la portería contraria del equipo de las Vegas Altas del Guadiana que, agazapado atrás, acumulaba muchos jugadores en defensa para contragolpear en las salidas, pero viéndose impotente en cómo parar las continuas llegadas e incursiones de los jugadores celestes, que anotaron el primer disparo a puerta desde fuera del área a cargo de Bueno, en el minuto 6, que se perdería por lo alto del arco sin mayores consecuencias.
Además de lucha y entrega por hacerse con la posesión del esférico, y ciertas gotas de calidad en el centro del campo puestas por Javi y Bueno, llevando y dirigiendo la manija del juego, junto con José Pedro, haciendo estragos por el carril derecho, y Rico, bregando incansable como de costumbre en la banda izquierda de la zona ancha del círculo central.
Así, de tanto rondar el área contraria, llegaría el primer tanto anotado por Rivas, en el minuto 14, al aprovechar un error de la defensa contraria, tras un pase en profundidad de Javi, batiendo hábilmente por bajo al guardameta guareñense poniendo el 1-0 en el marcador.
Un dominio del CD Coria, cada vez más evidente, que obligó al CP Guareña a replegar sus líneas defensivas, sucediéndose las ocasiones a través de las oportunidades que se perdían por encima del arco visitante, como la de José Pedro, en el minuto 16, con un chut desde fuera del área.
El millar de personas que abarrotaban La Isla evidenciaban con entusiasmo que el objetivo estaba cada vez más cerca, tras constatar como los jugadores celestes imponían su ley en el centro del campo, en tanto que del equipo rojillo no se registraba la anotación de ni un solo lanzamiento entre los tres palos del arco defendido por Manolo que asistía, al encuentro, como un mero espectador más, sin tener que sacar a relucir sus principales cualidades que siempre le caracterizaron como fueron la humildad, los buenos reflejos y la agilidad de un felino.
A su vez, y sin mayores sobresaltos, desde el centro de la zaga, Infante se erigía como siempre en todo pundonor, siendo contundente en los cruces y soberbio en los balones por alto, con un Carlos que otorgaba la pauta de la tranquilidad y la veteranía del saber estar, estando constantemente bien colocado tapando el lateral zurdo, que junto con Juanmi, por el lateral diestro, siguió siendo ese jugador infranqueable que sacaba el balón jugado y le arruinaba la tarde a todo delantero que le tocara en turno, y finalmente Melo que, aguerrido, duro y eléctrico, le puso fibra al carril izquierdo en los últimos compases del encuentro.
Con los jugadores nuevamente en el terreno de juego, se reanudaba el encuentro mostrándose ahora más cauteloso el CD Coria en los primeros compases del segundo tiempo, guardando con celo su portería, al objeto de no verse sorprendido por las primeras oleadas que se esperan del conjunto visitante.
En cambio, habían transcurrido tan sólo 5 minutos de juego de la reanudación cuando José Pedro era derribado en falta indirecta a treinta metros del área contraria, ligeramente escorada a la izquierda del arco defendido por el guardameta guarañense, y, mientras se montaba la barrera defensiva, Bueno le hacía una marca en el suelo de hacia dónde debía mandarle su compañero el balón en el toque de lanzamiento, siendo hasta ese precisamente punto al que se encaminó el esférico, tras ser botada la infracción, propinándole el mediocentro un potente zurdazo que hacía que el mismo se colase como un misil en las mallas de la portería, ajustado a la cepa del palo derecho, sin que la estirada del portero pudiese hacer nada por detenerlo.
Un certero y contundente disparo desde más de veinticinco metros, que hacía que en el marcador campeara el 3-0 en el minuto 51. Un lujo para la retina de los aficionados, como para la de sus propios compañeros desde el banquillo que, impulsados por la emoción que les embargaba, rompieron el tabique de albañilería frontal del mismo al salir todos juntos al unísono para celebrar tan soberbio golazo. Tan expectantes y seguros estaban del acierto del lance, que incluso Montero, suplente aquella tarde, gritaba desde la propia banda: “sabía que lo metía…”.
Un gol que provocaba la esperanza en la grada y abría la puerta al desenlace final del encuentro.
Era el delirio, la emoción, el sueño, largamente esperado y buscado, hecho realidad.
Un público entregado con su equipo desde el pitido inicial del encuentro, que quería y pedía aún más tras la contundente “manita” que le había endosado al CP Guareña. Mas, con el trabajo bien cumplido, Antonio Gómez realizaba, en el minuto 84, su primer y único cambio en las filas locales dando salida a Cheli y entrada a Melo en el lateral izquierdo, volviendo a un clásico sistema que no dejara espacios (1-4-4-2), al objeto de evitar alguna sorpresa aislada en los últimos compases del encuentro.
Un total y vigoroso énfasis acometedor el mostrado y desplegado por los delanteros del CD Coria durante todo el partido, que tuvo en el también canterano Rivas, extremo diestro de espacios cortos, regate y buen olfato goleador, a un estilete que no dejó de incordiar a pierna cambiada la zaga guareñense en toda la tarde
Junto al veteranísimo Luis, extremo izquierdo de raza y carácter, dotado de un guante en la zurda y un distinguido oportunismo de cara al marco contrario, que le tocó lidiar bravamente en este encuentro con la pareja de centrales pacenses
Y finalmente, el espigado ariete Cheli, delantero centro a la antigua usanza, de prominente zancada y buena colocación, capaz de hacer fácil lo difícil y viceversa, además de ser un excelente y eficaz rematador de cabeza que, desplazado hacia la banda derecha en esta ocasión, tuvo la oportunidad de demostrar su valía goleadora cerrando la cuenta en el marcador.
Antonio Gómez, contaba con jugadores veteranos como Mario, que podía alternar la portería, al estar lesionado el legendario Arturo, con su polivalencia en la medular, derivado de su buen despliegue físico y calidad técnica, y el mismo Chano, la magia y la técnica convertidas en arte puro; pasando por los jóvenes canteranos como Chema, defensa de fuerza y contundencia; Bermejo, centrocampista de talla, técnicamente muy bien dotado, que gustaba variar el juego en corto con sus primorosos cambios de juego de balones en largo; hasta los delanteros Alberto, la velocidad personificada por la banda derecha, el regate en carrera o la habilidad para dejarse caer mecido por el viento, y Montero, jugador técnicamente también habilidoso, de garra y viveza, al que le gustaba cualquier dorsal por debajo del once.
el pitido que ponía fin al encuentro y a la consecución de la victoria del conjunto del CD Coria que, a la postre, había sido quien más lo había merecido, pues fue el que más entrega puso sobre el terreno de juego, el que con más insistencia buscó el marco de la portería contraria y, en definitiva, el que más creyó en el triunfo final para alzarse con este primer envite de la eliminatoria del encuentro de ida de la Promoción de Ascenso a Tercera División del Fútbol Nacional.
La proeza estaba conseguida, pero aún restaba el partido de vuelta en el Estadio Municipal de Guareña.
Un campo en el que el CD Coria redoblaría su gesta, con otro encuentro histórico de heroísmo, que concluiría asimismo con la victoria a domicilio del conjunto cauriense por un imperativo 1-2, que ponía la eliminatoria global en un contundente 7-1, y tras el que llegaría la apoteosis final de la afición entonando el alirón en tierras pacenses, con los jugadores abrazados saludando a sus fieles seguidores desde el mismo anillo del terreno de juego.
El regreso y la llegada a la Ciudad de Coria fueron una fiesta, con numeroso público esperando a los triunfadores en su recorrido heroico por la localidad para festejarlo hasta llegar a la plaza de San Pedro, donde más de un centenar de personas les recibieron al son de “Campeones, Campeones…”, tras provocar éstos el delirio entre los aficionados con el triunfo en sendos encuentros de la Promoción de Ascenso a Tercera División Nacional, y ver así, de esta manera, consolidados tantos años de esfuerzos y sacrificios del Club de Fútbol decano del Valle del Alagón; siendo recibida la plantilla en el Ayuntamiento por la Corporación Municipal, para posteriormente saludar desde el balcón a los eufóricos aficionados que poblaban la plaza consistorial.
Por primera vez, en la categoría nacional aquella primavera de 1987.
Jugadores de gesta, queridos y admirados, silbados y protestados, que siguen interpretando hoy día su fútbol de siempre allá por donde aún el físico y la técnica se lo permiten, a través de su afiliación en la Asociación de Veteranos Caurienses de Fútbol, desde la que siguen defendiendo los colores celestes del Club y de la Ciudad de Coria en cualquier lugar donde se les requiere para disputar partidos benéficos o para competir en torneos de veteranos.
Una responsabilidad, de singular honor, de la que sienten, lo mismo que su eterno Presidente, Aurelio Gutiérrez Luengo, “satisfacción, orgullo y alegría, al haber conseguido el primer ascenso de la historia del CD Coria a la categoría de la Tercera División de Fútbol de España”, como un hito cuyos jugadores de entonces y socios actuales deseamos y esperamos que dicha efeméride vuelva nuevamente a repetirse, 39 años después, pero esta vez con el equipo de las Vegas del Alagón, liderado por el hijo del anterior, Aurelio Gutiérrez Rodríguez, consumando la promoción de ascenso a la categoría de bronce del fútbol español como es la Primera Federación de la RFEF.
De insumables horas de entrenamiento, de frío con heladas y de lluvias con barro, de domingos de triunfos y también de derrotas, de jornadas enteras de autobús, y de algún que otro chiste inacabado, o de temporadas en las que se obtuvieron muchos premios y galardones: copas, medallas y placas que, actualmente, reposan, de modo expositivo como un regalo para la memoria, sobre las estanterías del Museo del CD Coria desde que el deporte rey irrumpiera en el municipio allá por los años 50, tras la construcción del Campo de Fútbol La Isla (1953), pasando por la disputa de las primeras competiciones oficiales (1964), y su constitución definitiva como club federado (1969) hasta nuestros días.
A todos los compañeros que compartimos vestuario aquella histórica temporada, así como a todos los jugadores que han vestido la elástica celeste, por haber dedicado una parte de sus vidas a defender con tesón, habilidad y maestría los colores y el escudo del equipo de fútbol de la Ciudad de Coria en sus distintas categorías.
Arriba, de pie de izquierda a derecha: Antonio Gómez (Entrenador), Arturo, Infante, Mario, Cheli, José Pedro, Bueno, Rico, Bermejo, Manolo, Chano y Aurelio Gutiérrez (Presidente). Abajo, agachados de izquierda a derecha: Juanmi, Montero, Luis, Melo, Javi, Alberto, Chema y Carlos.
Arriba, de pie de izquierda a derecha: Juanmi, José Pedro, Infante, Cheli, Bueno, Rico y Manolo. Abajo, agachados de izquierda a derecha: Carlos, Luis, Rivas y Javi.
El torneo se celebrará durante el 12 y 13 de junio de 2026 en el…
El próximo martes 16 de junio, a partir de las 09:00 horas. Se abrirá el…
El próximo sábado 23 de mayo se celebrará el consolidado Trofeo de Fútbol "Virgen de…
La Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Coria informa de la puesta en marcha, durante…
La Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Coria informa que, a partir del martes 9…
La Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Coria anuncia la celebración de la 4ª edición…
Esta web usa cookies.